
Los clósets y armarios son de las zonas menos limpiadas de un departamento porque están cerrados casi todo el tiempo, pero acumulan polvo, humedad y a veces olores que después se traspasan a la ropa.
Vaciar y limpiar la base al menos dos veces al año
Sacar toda la ropa y objetos permite limpiar el piso y las repisas del clóset, donde se junta polvo fino que normalmente no se ve porque está tapado por la ropa colgada.
Controlar la humedad interior
En departamentos con poca ventilación, los clósets pueden generar olor a humedad. Bolsitas de carbón activado o sílice dentro del clóset ayudan a absorber esa humedad sin usar aromatizantes fuertes que solo la disimulan.

Separar por uso, no solo por tipo de prenda
Organizar por frecuencia de uso (ropa de diario adelante, ropa de temporada más al fondo o en cajas) hace que sea mucho más fácil mantener el orden después de la limpieza, en vez de volver al desorden en pocos días.
